La Ilustración alcanzó su mayor desarrollo en el siglo XVIII, llamado por eso «el siglo de las luces», en esa época llegó a su máximo esplendor la cultura y las artes en la pintura, la arquitectura y floreció el romanticismo.
¿Te parece conocida esta estructura?

¿O qué tal esta otra?

Pues estos emblemas turísticos de hoy surgen a partir del movimiento de la ilustración, del racionalismo

Arte y cultura en el siglo de las luces

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Las ideas de la ilustración produjeron un deseo de recuperar las huellas que la historia había dejado. Se emprende la búsqueda de las manifestaciones artísticas griegas y latinas surgiendo así la estética neoclásica. La arquitectura se desarrolla en las construcciones que sirven para mejorar la vida del ser humano: hospitales, bibliotecas, museos y teatros son construidos con una visión de arquitectura lógica en donde el edificio cumpla una función social y no sólo estética.
La revolución industrial y la utilización del hierro permitió a la arquitectura un mundo nuevo y lleno de posibilidades. En el siglo XIX tenemos por ejemplo la nueva arquitectura de Gaudí en su propuesta de La Sagrada Familia, o la Torre Eiffel.
En la pintura tenemos autores como Goya (quien retrató las crueldades que sufrió España en su guerra contra Francia) quien no se puede delimitar dentro de una estética determinada pues sus pinturas fueron más allá de los preceptos clásicos, retrató y cuestionó su época y presentó cambios en la técnica y estética imperantes en el momento.
Como respuesta al neoclasicismo surge el romanticismo, movimiento de rebeldía que se opone al racionalismo de la Ilustración. El romanticismo es el triunfo del sentimiento frente a la razón.

Arte rococó

Fino, elegante, utilizado en fiestas al servicio de la burguesía y la aristocracia. Se originó en Francia y abarca del 1730 al 1760 en este periodo el artista pudo realizar sus obras con más libertad.

En la decoración buscaba la comodidad, el lujo y el refinamiento. Los materiales utilizados son la madera, el mármol o los cristales de bohemia, los objetos más utilizados son jarrones de porcelana, candelabros, grandes lámparas y enormes espejos.

En diseño destacan los tapizados de flores y las cortinas de terciopelo adamasscadas con hilos caros.

La pintura es de colores suaves y delicados con líneas fluidas y ligeras. Son obras que reflejan la alegría y la frivolidad de la época. El pintor ejemplo del rococó es Jean-Honoré Fragonard con sus obras «El columpio» y «Mujer joven leyendo»

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Arte neoclásico

Los edificios principales con este tipo de arquitectura fueron iglesias, palacios y edificios públicos. La escultura neoclásica buscó la belleza ideal, la sencillez y la serenidad. El máximo representante de la escultura neoclásica fue el italiano Antonio Canova.