Nuestros antepasados reverenciaban y cuidaban la naturaleza pues dependían completamente de ella y conocían la importancia que tenía en su supervivencia, pero a partir de la revolución industrial se pensó que el progreso y el cuidado de la naturaleza no iban de la mano.
Sin embargo a finales del siglo XIX se crearon áreas reservadas para el esparcimiento: la naturaleza era para divertirse y con ese fin se hicieron cambios en el ecosistema de los parques nacionales, por ejemplo en Yosemite se tiraba carbón encendido sobre la cascada para que los asistentes disfrutaran de un espectáculo conocido como «cascadas de fuego».
Las áreas protegidas son
Un espacio geográfico claramente definido, reconocido, dedicado y administrado, a través de medios legales u otros similarmente efectivos, para lograr la conservación de la naturaleza con sus servicios ecosistémicos asociados y valores culturales