El sistema de
castas en la
Nueva España produjo grandes desigualdades sociales: por un lado tenemos a los
españoles peninsulares, dueños de grandes extensiones de tierra y con altos cargos en el gobierno, y por otro tenemos a la
población indígena y negra que eran esclavos al servicio de los señores poderosos.
Desigualdad social y crisis política en la Nueva España
Las ideas de la
Ilustración llegaron a América junto con el contrabando, pronto el total de la población se pudo enterar de los cambios que ocurrían en Europa.
Las ideas de la ilustración eran acordes a la idea de la independencia del imperio Español, esto propició los intentos de emancipación y comenzaron las conspiraciones para lograr la Independencia. Las tertulias literarias dieron paso a las juntas en donde se discutía la situación social y política de la colonia. En 1773 se descubre una conspiración en Guadalajara dirigida por el padre Juan Antonio de Montenegro. En 1794 y 1799 se intentan realizar, en la ciudad de México, conspiraciones para iniciar una guerra para acabar con el yugo europeo.
El 9 de julio de 1746 murió el rey Felipe V mientras Don Francisco de Güemes y Horcasitas, conde de Revillagigedo, tomaba posesión del gobierno en México y se encontró con que el comercio en la Nueva España había decaído visiblemente, la minería estaba en decadencia, la agricultura también y aumentaba la criminalidad.
Revillagigedo buscó impulsar el comercio suprimiendo restricciones y tarifas al valor de las mercancías. En la Nueva España había un gran descontento porque se había perdido gran parte de las cosechas, las gentes de los campos se iba a la ciudad para buscar víveres y las ciudades de Guanajuato y Zacatecas se vieron invadidas por una muchedumbre que pronto agotó las reservas de alimentos.
El mayor empeño de Revillagigedo fue arreglar la Real Hacienda y para 1752 envió a España dos millones de pesos.
En 1761 hubo una insurrección en Yucatán, organizada por Jacinto Canek, estaba justificada porque los indios sufrían muchas vejaciones. Jacinto Canek fue condenado a morir atenaceado y fracturado, quemado su cuerpo y arrojadas sus cenizas al aire.